EL SEXTO SENTIDO EXISTE, ¿CÓMO PUEDES DESARROLLARLO?
Los 5 Sentidos Básicos son el Olfato, la Vista, el Gusto,
el Tacto y el Oído.
Estos sentidos se basan en sensaciones materiales:
permiten percibir elementos que existen físicamente alrededor de los seres
humanos.
La idea del sexto sentido es que, además de esos
cinco elementos básicos, el ser humano cuenta con un sexto sentido que guarda
armonía con sensaciones más ligeras, no físicas, no evidentes ni perceptibles
por los otros 5 sentidos.
EL
DESCUBRIMIENTO DEL SEXTO SENTIDO
El sexto sentido existe y se encuentra ubicado en
la Corteza Cingulada anterior del cerebro, en una región entre los dos
hemisferios.
El descubrimiento, que apareció publicado en la
revista norteamericana “Science”, fue hecho por científicos de la Washington
University de St. Louis.
“En esta zona del cerebro” —explica Joshua Brown— “se encuentra localizado un sistema de alarma
que advierte cuando alguna cosa no anda bien o cuando alguna de nuestras
acciones puede comprometer nuestra incolumidad.
Se trata de un circuito que da informaciones para
ajustar el rumbo de nuestro comportamientos y hacer que nos pongamos a
resguardo de los peligros”.
“Dicha corteza aprende a sentir el olor del engaño
y se pone en acción advirtiendo a la persona para que cambie de inmediato su
comportamiento (y apriete en este caso el
botón opuesto)”.
El individuo no toma consciencia de este cambio
inminente, pero sus reflejos mejoran y esto en la vida real significa que el
sistema endógeno hizo sonar la alarma a tiempo para escaparle a un error.
Los especialistas concluyeron que un funcionamiento
en exceso de este sistema de alarma inconsciente podría explicar por qué los Individuos
Obsesivo Compulsivos ven el peligro en donde no existe.
EL SEXTO
SENTIDO PUEDE ENTRENARSE Y DESARROLLARSE
ACCEDER A
TU INTUICIÓN
1 CULTIVA
TU INTUICIÓN.
La intuición indica un presentimiento, es decir,
algo que sabes o crees que es probable que se base en una sensación instintiva
más que en un razonamiento consciente.
Cuando te agrada o desagrada alguien que acabas de
conocer, o presientes algo bueno o malo sobre algo que está a punto de suceder,
se considera una sensación intuitiva.
Los científicos creen que la intuición es una forma
de procesamiento rápido de información y una habilidad que se puede desarrollar
con práctica y atención.
La habilidad de usar la intuición se desarrolla por
una exposición constante a varias situaciones y resultados: mientras más ricas
y complejas sean tus experiencias, será más probable que desarrolles el
conocimiento inconsciente e intuitivo sobre una amplia variedad de situaciones
y experiencias.
Por consiguiente, el desarrollo de tu intuición
empieza exponiéndote a las personas, lugares y cosas, y observándolas atentamente.
Presta mucha atención a tus sentimientos como
respuesta a los elementos que encuentres.
Fíjate cómo te sientes y reaccionas frente a ellos,
a lo mejor incluso puedes llevar un diario en el que anotes estas sensaciones y
las circunstancias que las causaron.
Mientras más practiques para observar a los demás y
a tus reacciones inconscientes, más armonía guardarás con tu intuición.
2 LLEVA
UN DIARIO DE TUS SUEÑOS.
Se cree que los sueños son expresiones
inconscientes de los sentimientos, pensamientos e ideas.
Como tal, pueden contener información intuitiva
valiosa sobre lo que tu mente consciente tal vez no sepa.
Convierte en un hábito el hecho de anotar todo lo
que puedas recordar sobre tus sueños en cuanto te despiertes.
Anota las personas, los acontecimientos, lugares,
objetos y sentimientos.
Establece conexiones entre el contenido de tus
sueños y tus sentimientos o las situaciones de tu vida consciente.
Cuando empieces a establecer conexiones entre tu
experiencia consciente e inconsciente, conocerás mejor y estarás más en armonía
con las ideas ligeras y experiencias debajo de la superficie de tu conciencia
inmediata.
3 ESCRIBE
LIBREMENTE.
La escritura libre implica sentarte con una hoja de
papel en blanco y anotar cualquier pensamiento que se te venga a la mente.
La escritura libre puede ser una práctica sumamente
útil porque te permite acceder a la parte de tu conciencia que existe antes de
que tu mente racional interceda.
Para escribir libremente, siéntate en un lugar
tranquilo y sin distracciones.
Saca una hoja de papel en blanco y empieza a
escribir lo que se te venga a la mente, aunque al inicio solo sea “NO SÉ SOBRE
QUÉ ESCRIBIR”.
Sigue escribiendo hasta que te quedes sin
pensamientos.
Si necesitas más indicaciones para empezar, puedes
empezar preguntándote algo como “¿A qué
le debo dar una respuesta?” o “¿En
qué he estado pensando últimamente?”.
Te sorprenderá hasta dónde puedes llegar con la
escritura libre y las ideas inesperadas con las que te encontrarás.
CULTIVAR
TU PERCEPCIÓN
1 APRENDE
A PRESTAR ATENCIÓN A LAS PEQUEÑAS COSAS.
Parte de desarrollar el sexto sentido es aprender a
prestar mucha atención a lo que te rodea, en particular a los detalles pequeños
o instantáneos.
Mientras más atención prestes a tus alrededores,
más consciente serás de los ligeros cambios y variaciones y más en armonía
estarás con el mundo que te rodea.
Mejorar tu percepción de esta manera te ayuda a
darte cuenta de las ligeras modificaciones y cambios en tu ambiente, y al final
a anticipar ciertas cosas antes de que sucedan.
Por ejemplo, imagina una calle por la que pasas con
frecuencia. Imagínatela lo más cerca posible y con la mayor cantidad de detalles
posibles.
¿En dónde se ubican las diversas tiendas?, ¿Qué
señales de tránsito tiene? ¿Cuál es el reglamento de estacionamiento?, ¿Qué
paisaje tiene la calle?
Anota todos los detalles que puedas recordar y
después ve a la calle y llena los espacios vacíos de tu memoria.
Anota una descripción detallada de lo que veas.
Luego, sométete a prueba para ver con cuánta
precisión recordaste los detalles que anotaste.
Aprende a prestar atención y a asimilar este nivel
de detalles en cualquier lugar al que vayas.
2 GRABA
LO QUE VEAS.
Enséñate a concentrar tu atención hacia afuera en
vez de hacia adentro.
Esto te ayudará a desarrollar sensibilidad a lo que
suceda alrededor de ti y te enseñará a callar tus propios pensamientos y
preocupaciones cuando sea necesario.
Lleva un cuaderno contigo cuando vayas a diferentes
lugares.
Anota lo que veas y sientas con la mayor cantidad
de detalles que sea posible.
Conviértelo en una práctica normal hasta que te
veas haciéndolo de forma automática, con o sin cuaderno.
3 APRENDE
A VER Y A ESCUCHAR CON ATENCIÓN.
Cuando hables con alguien, practica para prestarle
toda tu atención.
Cuando aprendes a observar a alguien de cerca y
atentamente, por lo general aprendes a captar las pistas pequeñas y casi
imperceptibles que indican lo que esa persona en realidad siente o piensa.
Anota las pequeñas variaciones en su tono y
entonación; mira el movimiento de sus ojos y la contracción o dilatación de sus
pupilas; presta atención a las palabras que digan, y a las pausas y silencios
entre sus palabras.
4
EJERCITA TUS SENTIDOS NO VISUALES.
Uno tiende a confiar en la vista para interpretar
el mundo que le rodea, tanto que la vista predomina los otros sentidos.
Sin embargo, si te esfuerzas a conciencia en
priorizar los otros sentidos, puedes empezar a percibir variaciones más sutiles
en el ambiente que anteriormente no conocías.
Cierra los ojos y usa tus otros sentidos para percibir
a las personas cuando caminen.
Presta atención al sonido de su ropa, pasos y
respiración.
Presta atención a su olor.
Presta atención a los cambios ligeros en el aire
alrededor de ellos cuando se mueven.
Presta atención a cualquier cambio de temperatura
que aparezca cuando pasen.
Fíjate si puedes detectar a dónde se dirige su
atención y si puedes saber cuándo te prestan atención.
Mientras te vuelvas más sensible a las personas y a
la energía que emanan, fíjate si puedes prestar atención al tipo de energía de
cada persona que pase.
¿Puedes percatarte de cualquier Tensión o Energía
Negativa o Positiva?
Evalúa la energía de los ambientes a los que
entras. ¿Puedes sentir cualquier energía positiva o negativa?
CALLAR TU
MENTE
1 DIRIGE
TUS PENSAMIENTOS HACIA AFUERA.
Cuando te concentras demasiado en el diálogo en tu
cabeza, no ves con facilidad lo que sucede con otras personas y cosas en el
mundo que te rodea.
Cuando te veas atrapado en tu cabeza, dirige tu
concentración hacia afuera y presta atención a las personas, los lugares y las
cosas que te rodean.
Calla tu mente diciéndote que no debes pensar en lo
que suceda en tu cabeza. En vez de eso, mantente tranquilo y sereno.
2
DESARROLLA UNA PRÁCTICA DE MEDITACIÓN.
Parte de aprender a guardar armonía con el mundo
que te rodea es aprender a callar tu mente y a observar con calma.
La meditación entrena tu mente y saca su desenfreno
normal y te permite acceder a la calma interna de tu cuerpo.
Empieza encontrando un lugar tranquilo en el que te
puedas sentar en silencio.
Cierra los ojos, y empieza a prestar atención a los
sonidos, olores y sensaciones físicas que te rodean.
Respira hondo y con regularidad, concentrándote en
tu respiración por tu diafragma y prestando atención a la pausa entre cada
respiro.
Cuando cualquier pensamiento aparezca en tu mente,
déjalo pasar poco a poco y con calma. No lo sigas.
Poco a poco aumenta el tiempo que pases meditando.
Al inicio, es posible que solo practiques 5 minutos
al día.
Poco a poco aumenta a 10 minutos al día, luego 15 y
después 20.
3 SAL A
PASEAR.
Salir a pasear de forma habitual puede ser una
forma excelente de salir de tu mente consciente y entrar en un estado más
intuitivo y sensorial.
Encuentra un lugar tranquilo por dónde caminar.
Muchas personas sienten que estar cerca de la
naturaleza les ayuda a conectarse a un lugar más grande que ellas, lo cual les
ayuda a guardar más armonía con el mundo que les rodea y a obsesionarse menos
con su mente consciente y racional.
Cuando camines, saca tu atención adrede.
Concéntrate en lo que veas, huelas, pruebes y toques.
Percibe los sonidos más pequeños que puedas. Presta
mucha atención a los cambios pequeños en el paisaje.
Siente los cambios más pequeños en la temperatura,
viento y presión.
Lleva un cuaderno en el que registres lo que
percibas.
Anota lo que observes y cómo reaccionas a esas
percepciones.
CONSEJOS
-Estar en armonía y cultivar tu sexto sentido o
intuición juega un rol importante en mantener tu estado mental calmado y
equilibrado.
Cuando recurres con frecuencia a tu mente
intuitiva, recurres a tus sentimientos, pensamientos e ideas que no siempre son
evidentes para tu mente consciente.
Hacerlo te permite reconocer y abordar los sentimientos
o ideas que te puedan estar afectando negativamente.
-También se cree que el desarrollo del sexto
sentido o intuición aumenta la imaginación y creatividad, lo cual es muy útil
si eres creativo o usas tu mente con frecuencia.
-Mientras tomes más conciencia sobre los demás y el
mundo que te rodea, serás más compresivo y empático.
-Cultivar la intuición es una manera excelente de
sentirte más cerca de las personas y cosas que te rodean.
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